Publicado en A*desk en agosto 2020

En noviembre de 1919, la revista Littérature —editada por Louis Aragon, André Breton y Soupault— lanzaba la siguiente pregunta a sus lectores: Pourquoi écrivez-vous? (¿Por qué escribes?). Las 75 respuestas fueron finalmente publicadas entre diciembre de 1919 y febrero de 1920 en los tres subsiguientes números.

Jean Ajalbert desconoce por qué escribe. Picabia tampoco lo sabe y espera no llegar a saberlo nunca. André Gide escribe para ser leído. M. Pierre Mille porque no ha conseguido otra profesión y André Lebey porque no sabe hacer otra cosa. Edmond Jaloux no escribe sino que muere de hambre. Paul Valéry dice hacerlo “por debilidad”. Otros escriben para lograr escribir mejor otros para ver más claro y otros por amor a la acción libre, alguno escribe para poder decir lo que piensa sin ver la cara de aquél a quien se lo dice, también hay quien lo hace por mero placer y vocación o para ser rico y querido, y quienes escriben para poder demostrar que seguimos vivos, o para combatir el dolor o para acortar el tiempo, y hay quien escribe porque ama el silencio o porque (simplemente?) ama la palabra.

En octubre de 1933, la revista Commune –órgano oficial de la Asociación de Escritores y Artistas Revolucionarios, cercana al Partido Comunista Francés-, en sintonía con la propuesta que había realizado la publicación surrealista, preguntó a sus lectores: Pour qui écrivez-vous? (¿Para quién escribes?). Las respuestas se presentaron desglosadas a lo largo de tres números. Entre los encuestados, encontramos quien no escribe para nadie y quien escribe para todos o quien, como Stendhal, escribe to the happy few. La mayoría reconoció escribir para uno mismo. Claude Cahun escribe contra todos aquellos que saben leer y contra uno mismo. Luego están aquellos que escriben en favor de la revolución.

En agosto de 2020, queremos proponeros otra cuestión. Pero, ¿qué interrogarse ahora?¿Cómo dar con la pregunta adecuada ante tantas dudas e incertidumbres? Podríamos preguntaros ¿por qué escribe usted (como planteara Littérature)? O, ¿para quién escribe usted (igual que Commune)? O quizá, podríamos tantear ¿a quién van dirigidas sus obras (de arte)?¿Contra qué o quién? O quizá, ¿porque es usted artista en vez de ser oficinista, profesor, obrero o soldado? O quizá…

A riesgo de parecer demasiado obvios e ingenuos, hoy proponemos una encuesta abierta que no busca tanto dar con respuestas coherentes y argumentadas como ser gatillo para (re)pensar la producción artística en este enrarecido contexto que nos obliga a recalibrar nuestro rumbo tanto individual como colectivamente. Así, si en 1919 Littérature quiso dar respuesta a porqué escribíamos y en 1933 Commune preguntó para quién escribíamos, creo ahora pertinente cuestionarnos el por qué seguir, si es que queremos seguir. Llevamos tiempo en una encrucijada. Antes de tomar un camino u otro, queremos llegar a  la pregunta cero: ¿por qué continuar? Por un lado, ésta redobla como invitación a ordenar y compartir los motivos que nos llevan a permanecer. Por otro, se presenta como una pregunta retórica que enuncia débilmente nuestro deseo de abandonar. En cualquier caso, interpelamos a ese sujeto que en 2020 sigue pintando, esculpiendo, registrando, escribiendo, performando…

Artista, escritorx, comisarix, críticx:

¿POR QUÉ SIGUE USTED TRABAJANDO?

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